Domina la púa: 10 riffs de bajo icónicos que cambiaron la historia del rock
- 1- Come Together – The Beatles (1969)
- 2- Highway Star – Deep Purple (1972)
- 3- Sledgehammer – Peter Gabriel (1986)
- 4- Guns N’ Roses – Sweet Child O’ Mine (1987)
- 5- Just Like Heaven – The Cure (1987)
- 6- Get The Funk Out – Extreme (1990)
- 7- Schism – Tool (2001)
- 8- No One Knows – Queens of the Stone Age (2002)
- 9- Snow – RHCP (2006)
- 10- The Pretender – Foo Fighters (2007)
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Considerada herejía durante años, la púa fue en sus inicios una técnica utilizada por guitarristas que se aventuraron a probar el bajo eléctrico, instrumento que llegó oficialmente al mercado en 1951. Con el tiempo, algunos de estos músicos se convirtieron en auténticas leyendas, entre ellas Paul McCartney, uno de los nombres más conocidos.
Otros bajistas adoptaron este enfoque más o menos en la misma época, como Carol Kaye, que participó en una enorme cantidad de grabaciones clave del pop estadounidense durante los años cincuenta y sesenta. De hecho, es posible que influyera en el propio Sir Paul tanto en estilo como en técnica. Carol utilizaba una púa junto con un pequeño trozo de espuma colocado bajo las cuerdas, cerca del puente, lo que daba lugar a ese característico sonido vintage de la época.
A principios de los años 70, el bajista de Yes, Chris Squire, también se hizo un nombre gracias al uso de la púa, inspirando a muchos músicos de la escena del rock progresivo. Con el paso de los años, llegó toda una nueva ola de bajistas que siguieron ese camino, como Peter Hook de Joy Division en los 80, cuyo estilo melódico y poco convencional sigue despertando la nostalgia de cualquier amante del New Wave de esa década.
Después llegó la explosión de bajistas que usaban púa en los 90 y los 2000: Krist Novoselic de Nirvana, Mark Hoppus de Blink-182, Pete Wentz de Fall Out Boy y Jason Newsted, entonces bajista de Metallica.
Todas estas leyendas de las cuatro cuerdas parecen desmontar por completo el estereotipo de que el bajo no debería tocarse con púa…
Entonces, ¿la púa es solo un truco de guitarrista frustrado o tiene un valor real en el bajo?
Pues, aunque no lo parezca, sí que tiene ventajas legítimas en nuestro instrumento favorito.
Para empezar, a nivel sonoro, permite obtener ciertos matices que son mucho más difíciles de conseguir con la técnica tradicional de dedos: un sonido más percusivo, mayor ataque y presencia en medios, lo que ayuda a que el bajo destaque con más claridad en la mezcla.
Eso es precisamente lo que vamos a explorar a través de las 10 líneas de bajo que utilizan esta técnica y ilustran a la perfección su valor.
Antes de entrar en materia, repasemos algunos conceptos básicos para quienes se inician en el uso de la púa.
La púa se sujeta entre el pulgar y el índice, con ambos dedos colocados de forma más o menos perpendicular alrededor de ella. (Cada mano es diferente, así que tómalo como una guía, no como una regla estricta). La idea es formar una pinza. Como con cualquier técnica, evita tensar en exceso los músculos. Todo se basa en encontrar un equilibrio entre el antebrazo y la muñeca. No bloquees el antebrazo, ya que podrías acabar desarrollando una tendinitis. El antebrazo aporta el impulso, pero es principalmente la muñeca la que proporciona flexibilidad y fluidez al movimiento. Según el tempo, puedes usar solo golpes hacia abajo para canciones más lentas, o púa alternada (abajo-arriba) para pasajes más rápidos.
Todo depende de tu gusto personal y de lo que necesites en cada contexto. Las púas existen en infinidad de formas, tamaños, grosores y materiales: triangulares, redondeadas, de plástico, de madera, incluso de aluminio… hay opciones para todos. Todos estos factores influyen tanto en el sonido como en la técnica. Una púa fina ofrecerá más chasquido y brillo; una más gruesa proporcionará mayor ataque y un sonido más redondo. Si estás empezando, te recomiendo probar varios tipos hasta encontrar el que mejor se adapte a ti, tanto en sensaciones como en sonido.
El tipo de cuerdas que utilices también influye en cómo suena la púa. Con cuerdas flatwound, conocidas por su tono cálido y vintage, la púa aporta más definición y un atractivo aire retro. Con cuerdas roundwound, que de por sí son más brillantes, el uso de la púa ofrece aún más presencia y un sonido más moderno.
1- Come Together – The Beatles (1969)
Mencionábamos a Sir Paul McCartney al comienzo. Bajista, guitarrista, cantante e incluso batería (según cuenta la leyenda), en una de las bandas británicas más grandes de su época. La línea de bajo de “Come Together” es sencilla, pero tremendamente efectiva e innovadora. Es una de las líneas más famosas del siglo pasado. ¿Ese tono tan característico? Cuerdas flatwound y púa.
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2- Highway Star – Deep Purple (1972)
Un clásico del rock de los años 70, “Highway Star” es uno de los grandes éxitos de Deep Purple. El bajista Roger Glover ofrece una línea contundente que refleja claramente la llegada del heavy metal en los primeros años de la década. Hacia el final del estribillo, su creatividad brilla: parece estar jugando con arpegios de acordes. La púa fue probablemente su técnica de referencia para temas como este.
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3- Sledgehammer – Peter Gabriel (1986)
Imprescindible para cualquier bajista que se precie: “Sledgehammer”. Tony Levin, una auténtica leyenda de estudio con más de 500 discos a sus espaldas, toca un bajo fretless con un octavador (doblando la nota una octava por debajo) para añadir aún más graves. El resultado es una línea extremadamente groovera y única, que da a este himno de los años 80 su carácter inconfundible. La púa aporta un extra de funk al estilo de Tony. Este tema aún no está disponible en mySongBook.
4- Guns N’ Roses – Sweet Child O’ Mine (1987)
Un éxito mundial de Appetite for Destruction, que sigue siendo uno de los álbumes de debut más vendidos de todos los tiempos. El bajista Duff McKagan, procedente de la escena punk de Seattle, conoció a Slash en Los Ángeles. Su forma de tocar es melódica y muy personal, con un ataque brillante gracias al uso de púas relativamente blandas. ¿Ese inicio? Un himno que los fans siguen cantando hoy en día.
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5- Just Like Heaven – The Cure (1987)
Otro clásico de 1987. Muchos jóvenes en Francia lo recuerdan como la sintonía del programa Les Enfants du Rock. Simon Gallup, miembro fundador de The Cure, probablemente no imaginaba que esas cuatro notas acabarían siendo tan icónicas. Influido por el punk, optar por la púa fue una elección natural, aportando a la línea claridad y presencia en los medios.
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6- Get The Funk Out – Extreme (1990)
No es fácil destacar al lado de Nuno Bettencourt y Gary Cherone. Pero Pat Badger supo mantenerse a la altura, y con creces. Ese inicio legendario mezcla glam y funk rock, una combinación que ha demostrado sobradamente su eficacia a lo largo de las últimas cuatro décadas. En los años 90, el uso de la púa era habitual, especialmente para reforzar la pegada en los graves. Advertencia: este tema groovea con fuerza.
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7- Schism – Tool (2001)
Ganador de un Grammy a la Mejor Interpretación de Metal, este coloso del metal progresivo es imposible de pasar por alto. Tras una introducción basada en acordes, el bajo se asienta en un ostinato que recorre prácticamente todo el tema. El clásico tándem formado por Justin Chancellor y el batería Danny Carey constituye el núcleo del sonido de Tool. En afinación Drop D y con compases complejos (alternando entre 7/8 y 5/8), este tema supone un auténtico desafío.
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8- No One Knows – Queens of the Stone Age (2002)
La banda de Josh Homme irrumpió con fuerza arrolladora con sus primeros discos y, en 2002, Songs for the Deaf los llevó a otro nivel. Aún considerado su mejor trabajo, el álbum cuenta con una de las parejas bajo-batería más sólidas del rock estadounidense: Nick Oliveri y Dave Grohl. El solo de Nick en “No One Knows”, tocado con púa, se interpreta en registros altos del mástil y utiliza hammer-ons; es exigente, así que conviene calentar antes de lanzarse a por él.
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9- Snow – RHCP (2006)
Sí, es cierto, Flea ha usado púa, ¡y más de una vez! En “Snow”, un tema muy conocido de RHCP, la estrofa y el preestribillo están tocados con fingerstyle, pero el estribillo se interpreta con púa. En él rasguea acordes, un concepto que a menudo los bajistas pasamos por alto o malinterpretamos. Este tipo de trabajo armónico pone de relieve el lado más técnico del uso de la púa, algo que Flea también exploró en 2002 en “Don’t Forget Me”.
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10- The Pretender – Foo Fighters (2007)
La mayoría de los temas que hemos visto hasta ahora presentan líneas de bajo que destacan de forma independiente respecto al resto de instrumentos. Pero a veces, encajar perfectamente con la guitarra rítmica es justo lo que necesita la canción. “The Pretender” es la calma antes de la tormenta. La banda de Dave Grohl entra con fuerza, y cada nota y cada golpe refuerzan su voz. La púa le da a la línea ese carácter afilado y agresivo. El bajista Nate Mendel se mantiene discreto pero eficaz, mientras que el fallecido Taylor Hawkins aporta una energía desbordante a la batería. Dos personalidades opuestas que demuestran lo poderosas que pueden ser las diferencias cuando trabajan juntas.
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Te recomiendo trabajar todas las técnicas que vayas encontrando a lo largo de tu camino como bajista, sean convencionales o no.
No dudes en dejar un comentario para compartir tu opinión o mencionar a otros bajistas que utilicen esta técnica.
Guitar Pro es una herramienta excelente para ayudarte a mejorar y a transcribir tus partituras.
Así que coge tu bajo… ¡y hasta pronto!
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